Expectación, tensión, momentos decisivos. Es comprensible. La vida en una jaula es aburrida. Pocas palabras. Amelia, Quique y Guillermo les esperan.
Pocas, quizás ninguna de las palabras que fueran apro
pia
das para describir este mo
mento, seguro que no llegarían a tiempo. No importa, no hacen falta.
Como tampoco ordenar el texto, ni la coherencia ni las sonrisas, están desordenadas, superando la prueba de los contratiempos. Va por ellos y que la imaginación numere al Tiempo y a las secuencias.
Si quiere, si no, tampoco pasa nada.
Al fin y al cabo, es su hora de recreo. Marzo, 13 de 2010
Pocas, quizás ninguna de las palabras que fueran apro
Como tampoco ordenar el texto, ni la coherencia ni las sonrisas, están desordenadas, superando la prueba de los contratiempos. Va por ellos y que la imaginación numere al Tiempo y a las secuencias.
Si quiere, si no, tampoco pasa nada.
Al fin y al cabo, es su hora de recreo. Marzo, 13 de 2010
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