
Se llama Morris. Tiene una esperanzadora mirada y una actitud permanente de cariño.
No sirve para cazar. No tiene ningún interés en decirle nada al mundo que tanto y tanto le hizo sufrir y sólo le interesa compartir su propia mirada, despojarse de su pasado y dejarse de llamar podenco.
Ahora, es capaz como tantos otros a los que muchas personas les dieron una oportunidad, de compartir alfombrita, acudir con regularidad al veterinario, jugar con otros perros y ser una mascota más, pasear por la ciudad, por el campo...
Es capaz de eso y de mucho más. Está esterilizado y en casa de acogida esperando esa oportunidad...
Estos animales que fueron abandonados por no ser aptos para caza, son perfectos compañeros de viaje.
Sólo es cuestión de planteárselo. ¿Por qué no?
adopciones@protectoraxativa.org
No sirve para cazar. No tiene ningún interés en decirle nada al mundo que tanto y tanto le hizo sufrir y sólo le interesa compartir su propia mirada, despojarse de su pasado y dejarse de llamar podenco.
Ahora, es capaz como tantos otros a los que muchas personas les dieron una oportunidad, de compartir alfombrita, acudir con regularidad al veterinario, jugar con otros perros y ser una mascota más, pasear por la ciudad, por el campo...
Es capaz de eso y de mucho más. Está esterilizado y en casa de acogida esperando esa oportunidad...
Estos animales que fueron abandonados por no ser aptos para caza, son perfectos compañeros de viaje.
Sólo es cuestión de planteárselo. ¿Por qué no?
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