20 de abril de 2010

Lluneta, Lluneta...

Agradablemente se nos fue Lita pero también la simpática Lluneta que sin saberlo se vio envuelta en una preciosa historia de amor vía red, una “atracción fatal” que tuvo un final más que feliz.

También se fue Pili, Teka y Nury….Se fueron a sus nuevos hogares y siempre llegamos a pensar que los próximos serían los más necesitados. Aquellos de siempre, los de siempre, esos perros adultos que tanto cuesta que alguien se fije en ellos. Pero nunca sabremos por qué.

Las adopciones de animales adultos son una verdadera victoria al tiempo porque son posiblemente verdaderas lecciones que dejan las personas que en ellos se fijan. No importa la raza, ni el tamaño, no importa el estado, " sólo tú me importas" diga seguramente quien fijó su atención en aquél perro tan aparentemente "vulgar..."...

No podemos obligar, no podemos imponer, no podemos decir, sólo podemos expresar, contar, explicar, pedir si acaso unos minutos de atención para aquella esquina donde Argento cumple sus días de vejez o para aquella mirada tan triste del abuelito Poly que no consiente bajo ningún concepto que nadie se acueste en el trozo de mantita que quedó por recoger. No podemos más que surtir al mundo de imágenes y que sea, ese misterio que envuelve a las cosas el que haga su papel. El que a través de qué extraños artilugios, alguien descubra en una imagen un verdadero tesoro, el mejor compañero del siempre extraño viaje y que, paradójicamente, no necesita de locuciones adverbiales ni razonamientos ni discursos. Y lo imposible, hará todo lo posible para que ocurra...

Y es posible, estas cosas han sido y son posibles. Ha habido adoptantes que se quedaron perdidamente enamorados de un rostro, de unos ojos , no supieron por qué, tal vez por un gesto, una tiímida patita que discretamente se acercaba a los pies del visitante, quien sabe…

Hoy pediríamos miradas para Mikel, el triste Mikel, el tan agradecido Mikel, con su pelaje que parece que siempre esta empolvado de aromas y vientos del desierto, unas cuantas miradas por si acaso tal vez a alguien se le olvidó mirarle y sin quererlo, le descubrió. Hoy pedimos minutos para Tina, para Whisky, para Mikel y por qué no, para ese precioso árbol, testigo mudo de tantas cosas que ocurren y que poco a poco va tomando color conforme esta primavera crece.

Y no podemos olvidarnos de tantas y tantas miradas vivas, tremendamente vivas que permanecen en el Refugio, que es posible, ojalá, consigan que por ellos, alguien atraviese la mejor de sus etapas y reconsidere que sí, efectivamente, son unos excelentes compañeros de viaje.

Que piden muy poco y que, sin embargo, son tremendamente espléndidos y generosos con los destinos de los demás.

Mientras tanto, agradeceremos siempre a aquellos que vinieron y radiaron sonrisas cuando descubrieron que Rex, Lluneta y tantos y tantos eran realmente excelentes compañeros y por qué no, para ayudar sin querer, en este mundo a veces tan desasistido y que en un estúpido derroche evolutivo, consigue en muchas ocasiones, mantener en unas lamentables condiciones este mundo y este planeta que a veces usurpamos aunque no siempre, es cierto... hay momentos en que realmente sabemos comportarnos. Todo hay que decirlo.


0 Deja tu comentario.:

Publicar un comentario