Volvemos a encontrarnos. El tiempo solidario, a base de encuentros y a golpes de desencuentros, reconoce su mo
mento y deja expandir la mejor de sus sonrisas.
mento y deja expandir la mejor de sus sonrisas.Hemos tenido que adelan
tar al tiempo y sin más prisa, pensar que es necesario continuar porque poco sentido tiene no seguir a la Tortuga y a su sabiduría. Posiblemente la tortuga Harriet si levantara su cabeza, seguramente diría que lentamente un paso va tras otro y que aunque el camino sea engorroso y difícil, se debe seguir haciendo camino. Y si no puede ser los 176 años que parece ser duró Harriet en un zoológico de Australia, ojalá sean unos cien más.
Nos enviaron fotos de Kira y Gira, algo así como recomendando lo bien que pueden llegar a estar los que tan malhumor tenían y Traca acudió espléndida, despierta, viva, obediente, algo así como demostrando lo bien que ha hecho sus deberes. Su familia no hacía más que expresar toda la alegría que les había proporcionado su convivencia y lo contentos que estaban.
Leo fue adoptado aprovechando la crudeza de las dudas y el dolor reciente pero tal vez, aún con esa tristeza indescriptible, fue el mejor de los regalos que se le puede ofrecer al recuerdo.
Una vida por otra, una existencia
por otra casi empezándola a vivir, una nueva oportunidad sin pérdida de tiempo, con la mejor de las promesas y de las más tiernas intenciones.
Una oportunidad en un mundo demasiado escrupuloso con las oportunidades para con los invisibles de dudoso raciocinio aunque de emoción casi absoluta. Para los felices mortales, algunos más que potencialmente peligrosos ya es otra cosa, q
uizás toque la peor parte, la razón obliga.
De la esquina de la permanencia y constancia, se recordó la memoria de quien donó parte de los terrenos para construir el alber
gue y su tan profundo deseo de dormir siempre junto a ellos D. Roberto Cortés. No pudimos no resistirnos a mirar donde se encuentran sus cenizas.
Guillermo, el Voluntario, brocha en mano, pretende reducir las sombras a luminosos planos mientras arrasa con mortero todo hueco vivo.
La ranita atrapada en la limpieza general, fue salvada de las garras feroces de la curiosidad de la manada y como siempre, esperaremos que una hermosa luz ilumine el lug
ar más apartado y lúgubre de la naturaleza humana y promueva el respeto por otras especies que no sea la tan pensante .
Norte continúa d
ando vueltas y vueltas en su jaula y en un equilibrio casi perfecto, pide“a gritos” una caricia .
Astra necesita urgentemente una casa de acogida . Mikel también.
Y mientras Argento se recoje, Cher se queda domido o Klint juguetea con su juguete, volvemos a los fríos muros de un Refugio no es un hotel, es un recinto amurallado de cemento e n el mejor de los casos atendido por unas responsabilidades administrativas, unos recursos económicos limitados y unos recursos humanos escasos.
Es un lugar, recinto privado y cerrado, donde unos ani
males, enjaulados, día a día, comen, enferman y se curan o no, sobreviven o no, hay peleas por territorialidad o por mosquitos asesinos, por lluvia intensa o insolación estival. Un lugar que puede ser su hospedaje definitivo o donde nunca adaptados, queden su presencia para siempre.
Un lugar donde mueren o no saben lo que es vivir. Entran enfermos y pueden o no curarse. La atención puede ser pers
onalizada pero la dedicación no será exlusiva por evidencia del tiempo y de los recursos. Un Refugio es un trampolín, una plataforma hacia una vida mejor, nunca un asentamiento definitivo ni un destino fiinal.
El objetivo primordial es la adopción responsable pero muchos animales, tal vez nunca encuentren su hueco y arrinconándose cualquier día en la lentitud del minuto, acaben muertos, de vejez o del tiempo que, ya de una palmadita se los lleve.
Un albergue es un lugar donde la solución no pasa por sonreírle a la Administración, girar la cabeza o soportar críticas de personajes que po
siblemente no soltaron lastre y mantienen aún el temor a ser imperfectos en un mundo más que imperfecto. Un albergue es algo más.
Tengas un buen día y ya sabes, "La paz siempre es bella".
tar al tiempo y sin más prisa, pensar que es necesario continuar porque poco sentido tiene no seguir a la Tortuga y a su sabiduría. Posiblemente la tortuga Harriet si levantara su cabeza, seguramente diría que lentamente un paso va tras otro y que aunque el camino sea engorroso y difícil, se debe seguir haciendo camino. Y si no puede ser los 176 años que parece ser duró Harriet en un zoológico de Australia, ojalá sean unos cien más.Nos enviaron fotos de Kira y Gira, algo así como recomendando lo bien que pueden llegar a estar los que tan malhumor tenían y Traca acudió espléndida, despierta, viva, obediente, algo así como demostrando lo bien que ha hecho sus deberes. Su familia no hacía más que expresar toda la alegría que les había proporcionado su convivencia y lo contentos que estaban.

Leo fue adoptado aprovechando la crudeza de las dudas y el dolor reciente pero tal vez, aún con esa tristeza indescriptible, fue el mejor de los regalos que se le puede ofrecer al recuerdo.
Una vida por otra, una existencia
por otra casi empezándola a vivir, una nueva oportunidad sin pérdida de tiempo, con la mejor de las promesas y de las más tiernas intenciones.Una oportunidad en un mundo demasiado escrupuloso con las oportunidades para con los invisibles de dudoso raciocinio aunque de emoción casi absoluta. Para los felices mortales, algunos más que potencialmente peligrosos ya es otra cosa, q
uizás toque la peor parte, la razón obliga.De la esquina de la permanencia y constancia, se recordó la memoria de quien donó parte de los terrenos para construir el alber
gue y su tan profundo deseo de dormir siempre junto a ellos D. Roberto Cortés. No pudimos no resistirnos a mirar donde se encuentran sus cenizas.Guillermo, el Voluntario, brocha en mano, pretende reducir las sombras a luminosos planos mientras arrasa con mortero todo hueco vivo.
La ranita atrapada en la limpieza general, fue salvada de las garras feroces de la curiosidad de la manada y como siempre, esperaremos que una hermosa luz ilumine el lug
ar más apartado y lúgubre de la naturaleza humana y promueva el respeto por otras especies que no sea la tan pensante . Norte continúa d
ando vueltas y vueltas en su jaula y en un equilibrio casi perfecto, pide“a gritos” una caricia .Astra necesita urgentemente una casa de acogida . Mikel también.
Y mientras Argento se recoje, Cher se queda domido o Klint juguetea con su juguete, volvemos a los fríos muros de un Refugio no es un hotel, es un recinto amurallado de cemento e n el mejor de los casos atendido por unas responsabilidades administrativas, unos recursos económicos limitados y unos recursos humanos escasos.
Es un lugar, recinto privado y cerrado, donde unos ani
males, enjaulados, día a día, comen, enferman y se curan o no, sobreviven o no, hay peleas por territorialidad o por mosquitos asesinos, por lluvia intensa o insolación estival. Un lugar que puede ser su hospedaje definitivo o donde nunca adaptados, queden su presencia para siempre. Un lugar donde mueren o no saben lo que es vivir. Entran enfermos y pueden o no curarse. La atención puede ser pers
onalizada pero la dedicación no será exlusiva por evidencia del tiempo y de los recursos. Un Refugio es un trampolín, una plataforma hacia una vida mejor, nunca un asentamiento definitivo ni un destino fiinal.El objetivo primordial es la adopción responsable pero muchos animales, tal vez nunca encuentren su hueco y arrinconándose cualquier día en la lentitud del minuto, acaben muertos, de vejez o del tiempo que, ya de una palmadita se los lleve.
Un albergue es un lugar donde la solución no pasa por sonreírle a la Administración, girar la cabeza o soportar críticas de personajes que po
siblemente no soltaron lastre y mantienen aún el temor a ser imperfectos en un mundo más que imperfecto. Un albergue es algo más.Tengas un buen día y ya sabes, "La paz siempre es bella".
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