"Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito, buscando refugio del sol, logró meterse por el agujero de
una de las puertas de dicha casa. El animal subió lentamente las viejas escaleras de madera.
Al terminar de subirlas se topó con una puerta entreabierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, descubrió que dentro de ese cuarto había mil perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El animal comenzó a mover la cola a levantar sus orejas poco a poco.
Los mil perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió le ladró alegremente a uno de ellos.
El perrito se quedó sorprendido al ver que los mil animalitos también le sonreían y ladraban alegremente con é
l.
Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando: - ¡Qué lugar tan agradable! ¡Voy a venir más a menudo a visitarlo! Tiempo después, otro perrito callejero entró en la misma casa y se encontró en el mismo cuarto.
Pero a diferencia del primero, este animal, al ver a los otros mil perritos del cuarto se sintió amenazado y empezó a gruñir.
Vio asustando cómo los mil perritos le gruñían. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros mil animales le ladraron también a él. Cuando salió del cuarto pensó: -¡Qué lugar tan horrible es este! ¡ Nunca más volveré a entrar aquí!
En la fachada de la casa se podía ver un viejo letrero que decía: La Casa de los Mil Espejos”
Relato extraído del libro “Culto Zen. El poder de la simplicidad.” Adriana Bielba e IgorZabaleta. Edimat Libros.
La foto de Goofy,nos las envía Javier. Goofy antes Burky fue adoptado en el Refugio de esta Asociación y está más que feliz. Gracias Javier.
Al terminar de subirlas se topó con una puerta entreabierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, descubrió que dentro de ese cuarto había mil perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El animal comenzó a mover la cola a levantar sus orejas poco a poco.
Los mil perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió le ladró alegremente a uno de ellos.
El perrito se quedó sorprendido al ver que los mil animalitos también le sonreían y ladraban alegremente con é
l.Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando: - ¡Qué lugar tan agradable! ¡Voy a venir más a menudo a visitarlo! Tiempo después, otro perrito callejero entró en la misma casa y se encontró en el mismo cuarto.
Pero a diferencia del primero, este animal, al ver a los otros mil perritos del cuarto se sintió amenazado y empezó a gruñir.
Vio asustando cómo los mil perritos le gruñían. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros mil animales le ladraron también a él. Cuando salió del cuarto pensó: -¡Qué lugar tan horrible es este! ¡ Nunca más volveré a entrar aquí!
En la fachada de la casa se podía ver un viejo letrero que decía: La Casa de los Mil Espejos”
Relato extraído del libro “Culto Zen. El poder de la simplicidad.” Adriana Bielba e IgorZabaleta. Edimat Libros.
La foto de Goofy,nos las envía Javier. Goofy antes Burky fue adoptado en el Refugio de esta Asociación y está más que feliz. Gracias Javier.
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