Querida Anita, te has ido. Abuelita ya, llevabas prácticamente toda tu vida en el Refugio y seguramente ya te acostumbraste a sus ladridos, a su frio intenso y al calor extremo, a tu jaula y tus compañeros. Te has ido y no hemos podido despedirnos de ti , has iniciado ese viaje en solitario aunque ignorantes humanos que somos, puede que tuvieras mucha más compañía de la que imaginamos. Nunca lo sabremos.
Ya notábamos tu fragilidad, ya comenzábamos a atisbar eso que tan indescriptible como cierto y seguro, podía ocurrir cualquier día en un presente cercano.
Creeríamos que ha sido un fracaso porque no pudimos encontrarte un hogar pero siempre pensaremos que hicimos todo lo que pudimos por ti y porque vivieras mucho tiempo como así ha sido.
Te enviamos un beso grandísimo y a tus padrinos también.
Ese sencillo beso que se guarda solamente en el corazón y para el que la Razón nunca tendrá cabida. Feliz Libertad Anita. (Un domingo de julio de 2010)

0 Deja tu comentario.:
Publicar un comentario