13 de mayo de 2011

El paseo del caracol


Qué tal de nuevo… lo cierto es que   no hay día que pase que no exista un aviso sobre alguien que ya no puede, por los motivos que sea, tener a su “mascota” sin plantearse a veces que “ellos nunca lo harían”, que avisen de un abandono o de muchos abandonos, que chantajeen emocionalmente al interlocutor o que directamente endosen el hallazgo a un tercero Perrera,   Albergue o a la indiferencia misma, eso sin contar los desterrados en lugares inhabitables o los malviviendo en campos, ciudades y caminos.  
  Y hay que decir NO, hay que aprender a decirlo o hay que patalearse la emoción y cerrar los ojos, porque luego, todo se    reduce   a una cuestión de posibilidad material, espacial… no hay sitio, no hay lugar, hay saturación, que sea lo que sea.
 En el fondo, todo   parece muy sencillo, si te decides a tenerlo y a que te acompañe, debes saber que ha de ser para toda su vida y con todas las consecuencias, que si enferma será como si  tú enfermaras  y que ellos posiblemente jamás se plantearían abandonarte. Que si lo utilizas, utilízalo responsablemente y si ya no te sirve, no le hagas sufrir y dale una oportunidad y no le mates o  le dejes morir. 
  Nos devolvieron a Blacky que no Negri, que se encuentra felizmente adoptado en Sedaví.  Blacky, tras un par de años adoptado, quizás haya sido uno de las más amargas devoluciones, por el fondo y por la forma. Y de su confortable casa haya pasado a una nueva llena de    ladridos y duras superficies de hormigón.
Pero ya sabes, nos aguantamos y nos unimos a esta carrera de múltiples fondos con una modestísima aportación equivalente a la milésima parte de lo que pueda pesar un granito de arena,   al pensamiento global en una actuación local dentro de un     planeta   distorsionado e injusto. Y nos unimos pensando y creyendo que la colaboración es fundamental y que si no es hoy, puede que mañana sea demasiado tarde.  
 Desde    Bélgica    nos enviaron fotos de Gaia ahora llamada Clío.  Está estupenda.  Y qué menos que gracias a estas necesarias y efectivas    cadenas humanas solidarias que hacen posible el transporte a cualquier lugar de modo organizado y seguro… los voluntarios, Adaana, la protectora de Cuenca, Rescani Rescuedogs, el esfuerzo de esta asociación, todos.
 Mónica nos amadrinó la página web y más allá de las narices, hemos de mirar el futuro con la esperanza de no encontrarnos con demasiadas averías.
Y es fundamental tu ayuda, que lo sepas, del modo que sea, aquí o allá, los compañeros de Ribercan también necesitan mucha ayuda…  es imprescindible en un mundo donde las respuestas solidarias resultan el único motor especialmente indicado para el dolor de corazón, para los invisibles  y para los irracionales,  las  famosas y solidarias pastillas contra el dolor ajeno.   
La perrita Hilde se fue de acogida a Valencia con la asociación Adaana que correrá con todos los gastos hasta su curación y mientras tanto, buscaremos una solución para las desagradables avispas que se instalaron en el albergue, para curar las heridas a Lorik y darle sesión de peluquería a Ricitos mientras buscamos casita para Brad que curiosamente no se murió pese a todo y pese a los miedos.   
  Arco, aquél perrito que tras un percance de tráfico  tuvo que quedarse en España y no viajar con su dueño a Austria, falleció mientras el llanto desconsolado de su mama de acogimiento buscaba consuelo en el horrible desconsuelo si eso era posible.  
  Celet fue por fin adoptado por Marian   y esperamos que muchas personas acudan el próximo     28 de mayo a las 18:30 en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia   donde está convocada una manifestación contra el maltrato animal y en la memoria del sufrimiento gratuito y cruel, ese que obtiene impunidad por todos sus poros, una manifestación organizada por la asociación Ribercan de Carcaixent.
  Te contamos y te contamos, lo que podemos, lo que sabemos, lo que imaginamos, ya ves, todos los días parecen iguales. Pero no lo son.  
Te intentamos contar el tiempo dedicado y así ofrecerte sin recompensa nuestro propio esfuerzo solidario mientras descubrimos que por cien mil malditas nuevas veces la realidad parece que no cambia… y sí, debe cambiar, es necesario que cambie.  
 La primavera les tiene un poco alterados, muerden y se emocionan corriendo unos tras otros,   a solas, destrozan    todo lo que pillan, a nosotros también nos altera, pero con otros matices, quizás más complicados pero tal vez menos efectivos.  
  Te dejamos contándote que   la luna nos ha vacilado y el sol nos ha mordido con su temperatura e incluso ha llovido en forma de terrible miedo, se han encharcado las promesas y hemos tenido que poner cerrojos a la paciencia para que no se escabullera entre los resquicios del optimismo, hemos apretados los dientes y el bruxismo nos ha alertado de que hay que continuar incluso a veces caminar más rápido, con vértigo pero rápido. 
 Nos hemos caído y nos hemos levantado mientras alguien dejaba atado un perro y otro y otro. No hemos ganado para disgustos dentro y fuera y hemos visto los colores de los dramas, tan cerca que pensábamos que incluso podíamos tocarles y darles forma de sabor. Las heridas no se curan con intenciones y propósitos. Las heridas se curan curándolas.
Te contamos que el otro día nos encontramos con un caracol deslizándose suavemente por la lluviosa primavera y nos dijo que por él, no le buscáramos casa, no quería morir en una cazuela, sólo que le dejáramos en paz.  Así lo hicimos. 
 Te dejamos unos cuantos enlaces por si quieres darte un paseo por ellos. Todos, como otras muchas ONG hacen lo mismo que nosotros, buscar soluciones, que no es poco.
http://www.rescani.be/                                                                                       
                              Hasta la próxima si quieres volver. Tengas un buen día. Un espléndido día. Si puede ser. 
Refugio 13/5/2011 

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