También llamada Juanita, pequeñita y graciosa, lozana y con ese aire de perrita de propietario/a que no comprendemos cómo pudo cansarse de ella y abandonarla. Educada y pizpireta, se abalanza buscando caricias a todo aquél que se fija en ella, sus ladridos son pequeñuelos y nada cansinos, más bien llamadas de atención.
¡Qué hago yo aquí con esta sonrisa tan maravillosa! Dice Juanita.
Es verdad, qué haces tu aquí...

0 Deja tu comentario.:
Publicar un comentario