Esta es una tierna historia donde el ser humano no gira la mirada ni atiende a la mala interpretada compasión o al fatalismo aparentemente inevitable.
Es la historia de un perrito atropellado que encontrado en una carretera, no se pudo dejar de mirar, no se evitó la triste realidad y se afrontó.
El perrito, atropellado, se encontraba en la Carretera de San Antonio de Benagéber a finales de julio, sin chip, sin nombre y sin futuro.
No pudieron dejarlo allí y lo cogieron, llevándole al veterinario y poniéndole de nombre Coco. Estaba lleno de garrapatas, sucio, con anemia y una fractura limpia en la patita trasera derecha. La nobleza y una mirada limpísima ya la llevaba consigo por lo que sólo tuvieron que pedirle perdón por lo injusto que es en muchas ocasiones el trato que el ser humano dispensa a los animales y la indiferencia con que los trata.
A pesar de su aparente corta historia, agradecemos profundamente a estas personas que lo recogieron el no haber girado la vista ni haberse vestido de indiferentes.
Coco, se recupera en casa de Carmen y su familia y pronto estará bien. Buscan una casa para él, ya tienen dos perros más y no pueden tener otro ya que uno de ellos no es muy sociable con otros perros.
Te dejamos su nombre y contacto donde puedes llamarles por si quisieras adoptarle. Es y ha sido un acto generoso. Ojalá tenga mucha suerte, la que se encontró el día en que le recogieron de la cuneta de la indiferencia. En nuestro nombre, te aseguramos que lo agradeceremos. Evitar la mirada para evitar el dolor no es la mejor manera de dejar de sufrir.
Si quieres adoptarle puedes ponerte en contacto con Carmen en los teléfonos 619 21 61 50 - 649 79 44 53 o 96 160 36 01 o escribiendo un correo a manoykame@hotmail.com.
Te dejamos con Coco. Mucha suerte.

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