En la entrada del camino había dos perros muertos atropellados. En las perreras municipales seguramente muchos pendientes de morir. Por la carretera, uno se secaba al sol y otros posiblemente estarían muriéndose por deshidratación. En el Albergue alguien había lanzado compasivamente un perrito por la verja intentando de alguna manera protegerle del desamparo… el perrito por suerte se cobijó bajo la furgoneta, esa que está en las últimas y que más que probable no pase la ITV. Estuvo escondido horas y horas hasta que los cuidadores fueron y le vieron. Al verle, tragaron saliva y estornudaron un improperio seco, amargo. Los cachorros creen demasiado y quizás ya nadie les adopte, no son preciosos... En otro lugar del recinto, habían mordido a Dorqui y Dina, la perrita de la pena penita, puede que tenga un tumor mamario, una metástasis en la vejiga o cuando salgan los resultados de los análisis ya se verá. En la entrada y con un cartel renunciando a la propiedad, alguien dejó a una mamá con sus seis cachorritos, ligeramente bien cuidados y sanotes aunque eso sí, callejeros.
Cuencanimal rebosa cachorros por todos lados. A nosotros nos crecen y crecen.
No llegamos a entender muy bien eso de la compasión. El tiempo ese del tic tac, no parece que funcione demasiado bien.
Necesitamos una furgoneta. La actual ya no pasará la ITV. Saludos si acaso, hoy , un día tan destemplado.
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