Querida Wena,
Una de las cosas más desagradables que nos pasan es cuando os vais… y sabes por qué, porque un trocito de fracaso nos envuelve aunque sólo sea por un largo instante, sois muchos los que quedáis, aquí, allá, bajo el camión, fritos de plomo o saciados de indiferencia y no, no hay tiempo durante el día para equilibrar las necesidades con la inmediatez y el frío de la noche. En muchas ocasiones, no se os puede atender a todos como se quisiera y aún así, se estira el tiempo, el espacio y los sueños, los proyectos y la paciencia.
Pero hay momentos en que la palabra se acaba, el argumento languidece, el tiempo se encoge y los criterios se quedan vacios de contenido ante la evidencia en este trocito de cruel realidad, cuando esto ocurre, un sinfín de pensamientos vuelan y vuelan en torno a un pensamiento único.
Tú, mientras tanto, acurrucada en alguna esquina compartida serás objeto de recuerdo dentro del que fue tu desgarbado hogar durante todos los años que tuvimos el duro placer de contar contigo. Tú y tantos como tú.
Te has ido. Dulcemente. Sin sufrir demasiado tu metástasis. O Acaso tal vez es lo que deseabas. No lo sabremos nunca.
Pero has de saber una cosa, no has sido invisible, para nosotros no. Retirada y apartada, has estado ahí aunque nadie te haya querido ver. Sois invisibles, muy pocas personas os quieren, os ven, os perciben, os sugieren, la mayoría pasan de largo al oír el nombre de vuestra raza.
Y es una pena porque son increíbles las bondades que cuentan quienes tienen la oportunidad de adoptaros.
Aunque tú eso la verdad es que ya lo sabías y aún así, continuabas sonriendo.
No te vamos a oscurecer Wena ni te vamos a teñir de negro, hoy te vamos a dejar tal cual, con tu magnífica sonrisa y tu dulce tranquilidad. Si ya estás cruzando el Arco iris y tu camino hacia las estrellas es dulce y veloz, recuerda aunque digan que no tenéis memoria que hoy, unas cuantas personas con lagrimillas de color azul te buscarán por si acaso vuelves y te animas a seguir viviendo en tu jaula desgarbada y con tu magnífica sonrisa, hoy unas cuantas personas, húmedos los ojos y triste la mirada, brindarán por tu salud, por tu “sonrisa”… y la verdad es que les dará exactamente igual que se comprenda o no, hoy les dará completamente igual.
Buen viaje Wena y es muy probable que cuando llegues, no te encuentres sola... ya verás.

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