
¡Hola! Me llamo Laura y os voy a contar como han llegado a mi vida Elsa y Breki.
En casa de mis padres siempre estuve rodeada de todo tipo de animales y cuando me fui a vivir sola tuve muy claro que iba a adoptar a un perro.
Aconsejada por el veterinario acudí a la protectora para buscar a un pequeñín que fuera mi “compañero de piso”.
Recuerdo perfectamente mi llegada al Refugio de la Protectora de Animales de Xàtiva. Vinieron un montón de perros, no dejaban de saltar y parecían decirme que por favor me los llevara a casa.
Desde el primer momento Elsa se acercó a mí, se plantó, me miró con esos ojos tristes que tiene y ya no pude resistirme. El sábado siguiente ya estaba conmigo en casa. ¡¡¡Os prometo que fue un flechazo!!!!
Ella no era la idea que yo tenía en mente porque yo buscaba un perrito pequeño para el piso y en cambió me llevé a una pointer de 7 años… Pero sin lugar a dudas ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.
Elsa es buenísima y resulta imposible no enamorarse de ella. A pesar de la vida tan difícil que debió llevar, se ha comportado muy bien desde el primer día.
Nunca me cansaré de decir que este tipo de perros son excelentes animales de compañía por su bondad, nobleza y el cariño que dan. Podría describir un montón de cualidades pero sólo os diré que para mí es la compañera perfecta y por eso recomiendo la adopción de estas razas y además si son adultos, mejor que mejor.
De todo esto hace ya más de 3 años y desde entonces siempre he intentado estar al día de lo que pasa en la protectora.
Hace unos meses mi novio y yo decidimos apadrinar a una perra llamada Yara y por supuesto fuimos a conocerla. Ese día también fue muy especial porque al estar allí me fijé en un pequeño perrito muy peludito y supercariñoso, me dijeron que se llamaba Breki y me hizo mucha gracia, pero ahí quedó la cosa. Un par de semanas más tarde volví otra vez para ver a Yara y precisamente en ese momento estaba una familia adoptando a Breki. Me alegré un montón por él porque sin darme cuenta le había cogido cariño a ese pequeñajo.
Transcurrió un mes y cuál fue mi sorpresa al enterarme que: ¡¡¡HABIAN DEVUELTO A BREKI AL REFUGIO!!! Imaginé lo mal que lo debía estar pasando el pobrecito y casi sin pensármelo me puse en contacto con la chica que lleva las adopciones y le pregunté si podía llevarmelo. La chica se alegró muchísimo y me explicó la mala suerte que había tenido Breki en su corta vida.
Y así es como unos días después Breki estaba con nosotras en casa.
Ninguno de los dos son “perros de raza” de esos que están tan de moda, pero para mí son los seres más maravillosos del mundo. Ahora Elsa tiene unos 10 años y Breki un añito, y ¡todos juntos vamos a intentar ser felices!
Un beso de mi parte y un par de lametazos de parte de Elsa y Breki.
En casa de mis padres siempre estuve rodeada de todo tipo de animales y cuando me fui a vivir sola tuve muy claro que iba a adoptar a un perro.
Aconsejada por el veterinario acudí a la protectora para buscar a un pequeñín que fuera mi “compañero de piso”.
Recuerdo perfectamente mi llegada al Refugio de la Protectora de Animales de Xàtiva. Vinieron un montón de perros, no dejaban de saltar y parecían decirme que por favor me los llevara a casa.
Desde el primer momento Elsa se acercó a mí, se plantó, me miró con esos ojos tristes que tiene y ya no pude resistirme. El sábado siguiente ya estaba conmigo en casa. ¡¡¡Os prometo que fue un flechazo!!!!
Ella no era la idea que yo tenía en mente porque yo buscaba un perrito pequeño para el piso y en cambió me llevé a una pointer de 7 años… Pero sin lugar a dudas ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.
Elsa es buenísima y resulta imposible no enamorarse de ella. A pesar de la vida tan difícil que debió llevar, se ha comportado muy bien desde el primer día.
Nunca me cansaré de decir que este tipo de perros son excelentes animales de compañía por su bondad, nobleza y el cariño que dan. Podría describir un montón de cualidades pero sólo os diré que para mí es la compañera perfecta y por eso recomiendo la adopción de estas razas y además si son adultos, mejor que mejor.
De todo esto hace ya más de 3 años y desde entonces siempre he intentado estar al día de lo que pasa en la protectora.
Hace unos meses mi novio y yo decidimos apadrinar a una perra llamada Yara y por supuesto fuimos a conocerla. Ese día también fue muy especial porque al estar allí me fijé en un pequeño perrito muy peludito y supercariñoso, me dijeron que se llamaba Breki y me hizo mucha gracia, pero ahí quedó la cosa. Un par de semanas más tarde volví otra vez para ver a Yara y precisamente en ese momento estaba una familia adoptando a Breki. Me alegré un montón por él porque sin darme cuenta le había cogido cariño a ese pequeñajo.
Transcurrió un mes y cuál fue mi sorpresa al enterarme que: ¡¡¡HABIAN DEVUELTO A BREKI AL REFUGIO!!! Imaginé lo mal que lo debía estar pasando el pobrecito y casi sin pensármelo me puse en contacto con la chica que lleva las adopciones y le pregunté si podía llevarmelo. La chica se alegró muchísimo y me explicó la mala suerte que había tenido Breki en su corta vida.
Y así es como unos días después Breki estaba con nosotras en casa.
Ninguno de los dos son “perros de raza” de esos que están tan de moda, pero para mí son los seres más maravillosos del mundo. Ahora Elsa tiene unos 10 años y Breki un añito, y ¡todos juntos vamos a intentar ser felices!
Un beso de mi parte y un par de lametazos de parte de Elsa y Breki.
0 Deja tu comentario.:
Publicar un comentario