Hemos recibido unas cuantas fotos más que emotivas de adopciones realizadas en los últimos tiempos y lo cierto es que siempre queda el consuelo de saber que en algún lugar estos animales están disfrutando del equilibrio que perdieron y entablan día a día una emotiva relación con los humanos, esos que sí atienden a razones, esos que suelen mejorarse día a día y comprender un poco la problemática de este tipo de animales, decidiendo adoptarles y asumiendo las reglas y condiciones del contrato de adopción, vacunas, identificación y post seguimiento. Es tal vez, el mejor de los regalos que se le puede hacer a todo el voluntariado de este tipo de asociaciones. Una buena galería de imágenes representativa de su nueva y más que óptima situación. No todos tendrán suerte pero siempre quedará el intento. Si no se aplica una buena posibilidad de acierto poco resultado se podrá obtener.

Hace calor y Sal intenta esconderse en el pequeño trocito que le aparece de sombra, Sal y Azúcar, son dos hermanos que han vivido prácticamente toda su vida en el Refugio y aunque como siempre suele suceder, podrían adaptarse perfectamente a un nuevo hogar, quizás les costaría un poco pero sólo eso, un poco. Sed, que posiblemente puede que tenga más ancestro de animal marino que de mamífero de secano, no para de buscar agua, le encanta el agua y los manguerazos que en la limpieza se puedan escapar.
Tommy y Carola comienzan a mejorar y a Laika ya empieza a cicatrizarle la herida en el cuello. Monty, sufre recaídas y como casi siempre, pudimos llegar a tiempo para ver que las personas solidarias se volcaban poco a poco, que aportaban su granito de ayuda a esta causa a veces tan ingrata; apadrinaron a Pashu, Aly, Mugler, Martina, Cofi, Yara… Carola, cada vez mejor, espera que alguien quiera amadrinarla.
| Las Tres Reinas |
Argento está cada vez más abuelito y pensamos que cualquier día acuda a dormir para siempre con las estrellas. Hace poco, repetíamos una y otra vez un hueco para él, un hueco pequeñito, junto al sofá, una pequeña esterilla que albergue unos huesos más que cansados, una última esperanza para un animal que ya comienza a caminar en la recta final de un principio. Lo pedíamos y continuábamos pidiéndolo mientras con fuerza feroz, de radiante pesimismo si se pretendiera, mil peluchones, cientos de miles de alevines en un sentido poco figurado si miráramos las estadísticas, inundaban de nuevo las escasas casas de acogida, los caminos y las perreras, los refugios y los rincones de cualquier lugar, saturando una y otra vez las expectativas de poder acabar con esta mala formación mental de no atender a los consejos de esterilizar, a sus ventajas a corto, medio y largo plazo.
Por lo demás, poco tiempo. Muy poco tiempo. Bueno, que no podemos cerrar en agosto, ni en septiembre, ni en octubre… que se acerca la Fira en Xàtiva y allí estaremos y esperamos que tú también.

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