5 de octubre de 2010

Ona

   Lun, 4 de Octubre de 2010, 
 
 Hola! ¿Qué tal? os escribo este mail a modo de motivación para vosotros.
Para que os sintáis MUY orgullosos de lo que estáis haciendo, salvarles la vida a muchos animales abandonados. Si el cielo existe, está hecho para gente como vosotros.

Hace un año y cuatro meses que adopté a ONA y, a día de hoy, esto sea posiblemente la decisión más acertada de mi vida. La he visto crecer y cambiar, pues ha dejado de ser una cachorrita nerviosa y juguetona para convertirse en una perra elegante y tranquila (en ocasiones también juguetona!).
Hace un tiempo os envié un mail diciendo todo lo que hacíamos mi familia y yo con la perra: pasear por la playa, la montaña, jugar con mi sobrino....
La cosa sigue igual. Seguimos disfrutando de los paseos con la perra por la playa (antes se mojaba más, ahora parece que ya no le gusta tanto...) y por la montaña (como buen podenco, disfruta corriendo libre por la montaña siguiendo rastros de animales, aunque JAMÁS ha cogido ninguno, ni me gustaría que lo hiciese). Además, Ona sigue siendo la gran compañera de juegos de mi sobrino. Es verlo y Ona aparecer con su pelota para que él se la lance.

Además, Ona tenía un gran compañero para morderle las patas (jugando,
Claro) que era mi otro perrito, un caniche llamado KOKI que, tras doce años de compañía familiar, se durmió para siempre. Ona lo buscaba por la casa, pero se le pasó muy pronto. Cuando ya no se acordaba de él, mi hermana pequeña se encontró una cachorrita abandonada en la calle y, tras comprobar que no tenía chip y que nadie la reclamaba, nos la quedamos, así que ahora Ona ya tiene alguien que le muerda, como antes hacía ella con KOKI, los talones. La otra perrita, se llama PLUJA, pues la encontró mi hermana un día lluvioso de este Agosto solita por la calle, con solo tres meses y el cuerpecito lleno de pulgas. Otra de las barbaridades humanas.
Bueno, aparte de esto, está previsto que esterilicemos a ONA las próximas navidades pues al final me recomendaron que la dejase tener dos celos para acabar de desarrollarse bien y, en agosto, ha tenido el segundo. El próximo año le tocará el turno a la cachorrita Pluja.

Finalmente, daros las gracias una vez más por vuestra labor y desearos la suerte más grande que el mundo os pueda ofrecer.
 Un gran abrazo mío y un lametón de Ona.
 Rosana Escrivá.




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