He tenido hasta ahora cinco perros, pero Curra es la única que viene de un albergue y la sensación y el bienestar que siento con ella es inmenso.
Curra vino a casa del Albergue el 21 de noviembre del 2009, lo que más me impresionó de ella, era el miedo tan tremendo que tenia a las caricias. Supongo que en sus dos años de vida solo había conocido la mano del hombre para pegarla, de hecho en la protectora fue imposible poderle hacer nada, ni vacunas, ni microchip, ni esterilizarla. Así que, todas las noches, durante dos meses y medio la acariciaba despacito durante unos minutos que cada vez fueron siendo más. Las patitas, la cola, el lomo, hasta llegar a su punto más critico que era la cabeza (al principio gemía y lloraba como si la estuviésemos pegando). Pero la paciencia hace milagros y en este caso aun más.
Otra cosa que me llamo mucho la atención es que no dormía. Te despertases a la hora que fuera, la encontrabas semi tumbada y mirando fijamente la puerta de la habitación, como si fuera a venir alguien en plena oscuridad y tuviera que estar despierta para que no le hiciera nada. Respecto a la comida lo pasamos un poco mal, pues durante dos semanas le tuve que dar la comida con la mano. Parecía que le daba miedo comer de su plato, y cuando se acercaban sus hermanos (de cuatro patas) se retiraba por miedo a que le hicieran daño. De nuevo la paciencia consiguió que comiera de su plato ella solita.
Estaba obsesionada conmigo. Cuando salía a la terraza con sus hermanos a jugar, venia cada cinco minutos para asegurarse de que no la había dejado. Se acercaba me lamia y se iba, una y otra vez…
Así que ahora, casi un año después, el que venga buscando mi mano y con su morrete me la levante para que la acaricie durante horas y horas…ME HACE SENTIR BIEN.Cuando me despierto a medianoche y la veo toda estirada en la cama, y roncando ¡casi más que mi marido! … ME HACE SENTIR BIEN.
Y cuando apura su plato de comida hasta la última miguita, mientras se lame sus bigotes…ME HACE SENTIR BIEN... MUY, MUY BIEN
El día que hace frío y se tumba en su mantita o los días de verano chapoteando en la piscina, como no…ME HACE SENTIR BIEN.
O cuando sale a la terraza con sus hermanos y al cabo de las horas entra, me lame y se tumba a mi lado exhausta de lo bien que se lo ha paso jugando… UFF, ME HACE SENTIR MUUUUUY BIEN.
Así que cuando me dijeron relata tu experiencia con Curra con 500 palabras… digo que me sobran 494, pues con seis lo puedo decir todo… ¡GRACIAS CURRA, GRACIAS DE TODO CORAZON!
Yo animo a la gente a adoptar pues la sensación de haber hecho algo bien es completa.
Auro...y lametones de Curra.

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