Estaban cerca de una fábrica, ella y sus nueve crías. Al refugio llegaron seis. Somos muy avariciosos, de sueños, de intentos, de deseos. Esos de pensar que todos van a ser adoptados y fuera calamidades, fuera frio, fuera malos sueños. Ya ni cuestionamos lo importante que es la esterilización, el control de las poblaciones...
Querida mama, eres una valiente. A merced del mundo, a merced de todo. Eres valiente. Bienvenida al cobijo de la intemperie protegida. Te refugiaste cerca de la fábrica pero no te querían, quisiste hacerte un hueco en cualquier rincón pero tampoco te querían, intentaste acercarte a una mano amable pero tampoco te dejaron. De aquí a allá, no le hagáis daños por favor…Era desesperante, desesperante.
Te iban a envenenar, como a tantos otros. Tres crías ya estaban muertas… Desesperación, esos es lo que pasó, miedo a que te envenenaran también… Aquí estas, con tus crías, bienvenida mama, bienvenida. Si fue por desesperación, si fue por miedo, si fue por… bienvenida mama, eres una valiente. Te dejaron bien puesta. Con un letrero, era cierto, estabas en la calle. Ningún rincón se volvió hueco. El ser humano muchas veces es así.
Debi, bienvenida. Buscamos hogar para Debi, para los hijos que le quedan, para su tranquilidad. Para la nuestra.

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