Rogamos la posibilidad de plantearse sacar del cuerpo mental de la indiferencia a estos animales, darle una pequeña patada al patrón de la invisibilidad y plantearse la posibilidad de verlos como seres visibles, exquisitos y silenciosos.
Seres maravillosos y totalmente aptos para tener el mismo derecho que todos los demás a tener un hogar y disfrutar con ellos. Esta perrita es Dana. Se llama Dana y de las esquinas del silencio e indiferencia a... ojalá a un hogar.
También rogamos entren en la posibilidad de adoptar, adoptar y adoptar porque el cariño no tiene precio, el cariño es de un color verde intenso, hermoso como las plantas y llega a tener unas flores preciosas, custodia suavemente al espíritu y siempre abraza una profunda gratitud y complicidad sin utilizar ni una sola palabra. Ni una.
También rogamos que hoy, siendo un día muy duro, abracen fuertemente la existencia de lo que se tiene.
Querida Dana, entre cuadros mal pintados, distorsionadas imágenes y pinceladas crueles, entre finales de temporada que presagian otra peor, entre el tiempo que está y el que se fue, entre la excesiva vehemencia que suele tener un alto coste, el crudo invierno y unos cuantos veranos tardíos, seguro que tienes tu lugar. Hay que saber dónde.
Estamos en ello.
Querida amiga, estamos en ello.

0 Deja tu comentario.:
Publicar un comentario