Te lo presentamos, uno de los últimos en llegar, en total unos cuatro o cinco esta semana, se perdió la cuenta. Tres lanzados por los muros, de ellos dos hembras de cachorro cruces de podenco o algo así y el otro, un perrito peludo de nombre inicial Bibo por si acaso no salía vivo, aterrado en una esquina del almacén sin moverse, acurrucado y sin querer saber nada de la luz del día ni de la noche y este, el triste canis que alguien debió encontrar y en lugar de dejarlo tal cual en los huesos y con su pena infinita, provocó infinita pena y lo dejó atado a la puerta por aquello de la pena penita.
Lo primero que se le vieron fueron sus huesos y luego su pena o fue al revés…da igual, te presentamos a un perrito triste y a Bibo ya vivo.



0 Deja tu comentario.:
Publicar un comentario