18 de julio de 2010

De esa muerte


Hoy no  podemos evitar sobrevolar unas miradas que posiblemente se pierdan en el limbo de cualquier noche, estas caritas encerradas en la Perrera de Hellín o en cualquier otra perrera de esta vasta geografía donde el abandono no es más que una palabra más, un término  que tantas veces pierde su sentido y en tantas y tantas ocasiones no provoca más que una mueca de resignación. Tal vez esas caritas ya se  hayan ido o si acaso, la noche perversa frote sus manos para terminarles el viaje lo más lentamente posible. Hoy no podemos más que poner rostro anónimo a ese acto tan cruel como es el abandono. Hoy ponemos si acaso cualquier nombre a sus caritas y hoy derramamos una pequeñísima lágrima, seca, áspera y cruda de un dolor infinito  y de una dedicatoria para todos estos seres que son  víctimas  de nuestra propia miseria, de  actos caprichosos  e irresponsables decisiones  sobre   unas criaturas víctimas y víctimas y mil veces víctimas de nuestros   actos que desgraciadamente poquísimas veces merecen reprobación o condena.
 No, ya no es nuestra inteligencia, ni nuestro desarrollo, ya hay algo  que se pierde en un rincón de este a veces, vergonzoso corazón que tiene el  ser  humano. 
Va por todos ellos.Nuestra mas  absoluta impotencia, nuestro más  profundo dolor.Va por ellos. Por todos ellos.

0 Deja tu comentario.:

Publicar un comentario